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EDITORIAL |
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Participar en una Macabeada es el sueño de todo deportista judío. (Por Gustavo Szpigiel)
Es como jugar un mundial o los juegos olímpicos.
Participar en una Macabeada es completar desde lo deportivo la mayor aspiración que puede tener un deportista que juega por el amor a la camiseta , a su club .
Participar en una Macabeada es entender un poco más nuestra historia, acercarse a nuestro pasado , vigorizar nuestras tradiciones , emocionarse por encontrarnos con gente tan distinta a nosotros pero igualados en la cultura , la religión , el origen.
Es sentir el corazón de manera diferente , que se humedezcan los ojos y no saber por qué , el orgullo de ser y de representar. Cada mañana o tarde de cada día en el que uno juega con sus amigos, su club, su camiseta ; lo hace con el placer de compartir , de pelear codo a codo por los suyos , de buscar ganar hasta el último minuto , de la ducha en el vestuario después del partido , festejando el triunfo o masticando la derrota pero siempre juntos.
Participar en una Macabeada es todo eso multiplicado por diez, por cien, por mil.
La Macabeada comienza el primer día , parece una redundancia , pero el primer día es cuando alguien te llamó , te convocó y comenzaste junto a un grupo de compañeros , esta hermosa aventura.
Cada hora de cada día de entrenamiento es la Macabeada.
Es la fiesta de Bar Mitzvá o de casamiento, disfrutá los preparativos porque la fiesta se vá en una noche. Ya llegan los Juegos Panamericanos que se van a jugar en la Argentina , en Buenos Aires ; hay un grupo de deportistas de los nuestros que nos van a representar en todas las disciplinas , todos tenemos que alentarlos, acompañarlos y compartir desde donde podamos esta maravillosa experiencia .
Tuve la posibilidad de vivir cinco Macabeadas desde adentro. Te recomiendo que no te pierdas esta oportunidad.
Gustavo Szpigiel
Gustavo@minuto91web.com.ar
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Jugamos todos ? o “salimos a ganar” (Por Gustavo Szpigiel) Cuantas veces escuchamos esta frase en boca de los técnicos.
En Marzo los distintos equipos comienzan la pretemporada , uno camina por los bosques de Palermo y puede ver a “todo Faccma” corriendo al borde del lago donde ya los profes tienen la medida exacta de la vuelta y el fondo es “un mal necesario” para que respondan las piernas en Agosto .
Cuando terminan ese primer trabajo y se reúnen ya con el DT en una ronda íntima , comienzan las charlas y las presentaciones de las caras nuevas que este año se sumaron al grupo, aparece el amigo del nueve que juega de dos y justamente el dos que trajo a otro nueve que “tiene inferiores en AFA” y es un fenómeno.
Cuando pasan tres semanas del comienzo y ya se vislumbra el primer amistoso, cae de maduro la pregunta del entrenador .Muchachos, pongamos en claro el objetivo este año, jugamos todos o salimos a ganar ? ( claramente explicitando que las dos cosas son imposibles) , no profe, “nosotros somos amigos y no queremos que se desarme el grupo” pero si entrenamos y jugamos en un campeonato competitivo es porque queremos ganar . Y entonces ?
Este diálogo se puede trasladar a todos los equipos y en todas las categorías; y cuando no, es porque hay una línea clara que baja de la secretaría deportiva de cada institución.
Cualquiera de las dos posturas son válidas y casi no hay una respuesta que no sea subjetiva, ya que donde esté parado cada uno , es la posición que va a adoptar.
Vayamos a los planteles donde juegan chicos , el equipo gana 1 a 0 y faltan 20 minutos, el técnico decide hacer todos los cambios y el partido se pierde 1 a 2.
Los padres le echan la culpa al técnico porque hizo todos los cambios, los que salieron escuchan y confirman en el viaje de vuelta en el auto lo que dice su papá, los que entraron se sienten los peores del planeta. (no nos olvidemos que los chicos son “muy sinceros” y le hacen saber claramente , a sus compañeros , que el partido lo “perdimos cuando vos entraste”
Ahora, el ejemplo ,lo llevamos a los veteranos; trabajan toda la semana , van los miércoles a entrenar y el sábado dejan a su familia ( desde aquellos que fueron papás hace quince días hasta los que le trajeron la nieta a jugar a casa) y con el frío que tirita los huesos , y el partido que hierve y están empatando 0 a 0 , que hace el técnico? Los ponen o no? Que duda!! .mientras uno sigue entrando en calor y mirando de reojo y de repente se cruzan las miradas y el DT le dice, vení, movete por allá o seguime al diez por toda la cancha ( cosa que no complique las cosas …el nuestro).
Si acá el partido se llegó a perder, se acabó la picada post partido, la ducha es un calvario para el que entró (nadie habla, quiere decir que van a hablar después cuando él no esté)
Entonces , que se hace? No hay una solución , la que mas se aproxima , yo creo, es plantear las pautas claras a principio de año con el acuerdo del plantel en el caso de los mas grandes.
Con respecto a los mas chicos , alguien dijo que una solución sea que en el reglamento inicial de cada torneo figure un artículo que impone que todos los jugadores que firman la planilla deben jugar equis cantidad de minutos mínimo. Seguramente que en muchos partidos habrá doce o trece jugadores citados .
No hay soluciones mágicas, es futbol ; es torneo por los puntos y cuando nos ponemos los cortos, todos queremos ganar , pero….jugamos todos?
Gustavo Szpigiel
gustavo@minuto91web.com.ar
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"Que el árbol no nos tape el bosque" (Por Ariel Rudistein)Nadie duda que la violencia es un flagelo social, que se extiende a todos los sectores sin distinción de razas, religión, color de piel o ideología política. Todos decimos que hacemos lo humanamente posible para combatir y frenar los hechos violentos.
Obviamente, existen hechos que por su trascendencia y gravedad pueden claramente ser identificables: asesinatos y/o robos. Pero hay otros que son más complejos de entender y mucho más difícil de detectar.Me refiero a la ´violencia verbal´. ¿Hasta dónde podemos y queremos reconocer que estamos frente a un problema? Es importante aclarar que no todos tenemos la misma visión de los hechos y las conductas de las personas pero, insisto, ¿tenemos verdadera voluntad de resolver esta cuestión o sólo se trata de tener un discurso ´políticamente correcto´ que nos deje bien parados antes nuestros pares?.
"Un insulto proferido –consciente o inconscientemente- desde una tribuna o desde el costado de cualquier cancha comunitaria hacia un chico de 10, 11 o 12 años constituye un hecho repudiable? ¿Podemos aceptar sin ruborizarnos que un padre que observa cualquier partido de fútbol de la categoría infantil, agravie sin piedad a otro adulto por el sólo hecho de pertenecer a ´otra´ institución?
"Comparar despectivamente a dos instituciones deportivas comunitarias es violencia verbal o no?. Para algunos, obviamente no lo es. Desde mi perspectiva personal y subjetiva es ´muy grave´ y es por ello invito a reflexionar sobre este hecho. Y me animo a aumentar el interrogante. ¿Está mal decir que existe este tipo de conductas o es mejor echarle la culpa a quien señala el hecho, es decir responsabilizar al mensajero?
Hay gente a la cual ´el árbol le tapa el bosque´. Su propia inseguridad al frente de un área deportiva le impide observar el mundo real y cree –en su fuero más íntimo- que existen campañas periodísticas demoníacas que apuntan a cuestionar su desempeño profesional de la institución que representa. Es una visión corta, pobre y lastimosa.
Esta postura no acepta el disenso, la opinión contraria, y sospecha que alguien quiere desprestigiar a él personalmente o, en todo caso, al club al cual pertenece. No enfrenta los problemas y sólo señala a quien lo pone en evidencia. ¡Barre la basura y la tira debajo de la alfombra!.
La historia política de nuestro país demuestra –lamentablemente- que algunos son más intolerantes que otros, aunque expresen públicamente algún matiz democrático. La realidad es que no aceptan visiones opuestas a las propias y son, en la práctica, reaccionarios y antidemocráticos.
Seamos adultos. ¡Hay que aprender a convivir en sociedad con gente que piensa distinto y recordar que no todos los que opinan diferente son enemigos!
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